domingo, 15 de febrero de 2015

Incineración de residuos

                Incineración de residuos 

                                     ¿Que es?

La incineración se utiliza como tratamiento para una muy amplia gama de residuos. La incineración en sí es normalmente sólo una parte de un sistema de tratamiento de residuos complejo que, en su conjunto, permite la gestión de la amplia gama de residuos que genera la sociedad. El sector de la incineración ha experimentado un rápido desarrollo tecnológico durante los últimos 10-15 años. Gran parte de este cambio ha sido impulsado por legislaciones específicas para el sector y esto ha reducido en particular las emisiones a la atmósfera de las instalaciones individuales. El desarrollo de procesos es constante, y actualmente el sector desarrolla técnicas que limitan los costes al tiempo que mantienen o mejoran el rendimiento medioambiental. El objetivo de la incineración de residuos, común a la mayoría de tratamientos de residuos, es tratar los residuos con el fin de reducir su volumen y peligrosidad, capturando (y por lo tanto concentrando) o destruyendo las sustancias potencialmente nocivas.

 Los procesos de incineración también pueden ofrecer un medio que permita la recuperación del contenido energético, mineral o químico de los residuos. Básicamente, la incineración de residuos es la oxidación de las materias combustibles contenidas en el residuo. Los residuos son por lo general materiales altamente heterogéneos, consistentes esencialmente en sustancias orgánicas, minerales, metales y agua. Durante la incineración, se crean gases de combustión que contienen la mayoría de la energía de combustión disponible en forma de calor. Las sustancias orgánicas de los residuos se queman al alcanzar la temperatura de ignición necesaria y entrar en contacto con oxígeno.

 El proceso de combustión en sí se produce en la fase gaseosa en fracciones de segundo y libera energía de forma simultánea. Cuando el poder calorífico del residuo y el suministro de oxígeno es suficiente, esto puede producir una reacción térmica en cadena y combustión autoalimentada, es decir, que no requiere la adición de otros combustibles. Aunque los enfoques varían mucho, el sector de incineración puede dividirse aproximadamente en los siguiente subsectores principales:

 i. Incineración de residuos urbanos mixtos: Normalmente tratan basuras y residuos domésticos mixtos y generalmente sin tratar, pero en ocasiones pueden incluirse ciertos residuos industriales y comerciales (los residuos industriales y comerciales se incineran también por separado en incineradores específicos de residuos no peligrosos industriales o comerciales).

 ii. Incineración de residuos urbanos u otros residuos pretratados: Instalaciones que tratan residuos que han sido selectivamente recogidos, pretratados o preparados en algún modo, de modo que las características de los residuos difieren de los residuos mixtos. En este subsector se incluyen las incineradoras de la fracción de residuos no reciclables.

viernes, 13 de febrero de 2015

Principio precautorio

                   Principio precautorio

                                      ¿Que es?

"El objetivo general no es causar daños "aceptables" a los seres humanos y el ambiente; el objetivo principal es evitar los daños hasta donde podamos". 

E l principio de la precaución representa una nueva manera de tomar decisiones acerca del ambiente y la salud. El propósito del enfoque preventivo es tomar decisiones hoy en día de las cuales no nos arrepentiremos en 50 años. A medida que se va conociendo mejor el enfoque preventivo, se va estudiando y criticando, lo cual es normal para las ideas nuevas. Aquí presentamos críticas comunes al enfoque preventivo, y después ofrecemos algunas respuestas a los críticos. Naturalmente, las nuestras no son las únicas respuestas posibles.


Antes de continuar, deberíamos distinguir el enfoque preventivo de la vieja manera de tomar decisiones. (La llamo la "vieja manera" porque está siendo sustituida por el nuevo enfoque preventivo en muchas partes del mundo -pero en la mayor parte de Estados Unidos se sigue usando la "vieja manera").
 
La vieja manera de tomar decisiones suponía que podíamos hacer una "evaluación de los riesgos" de cualquier actividad (tal como agregar el químico éter metil terbutílico [MTBE, por sus siglas en inglés] a la gasolina, o enterrar desechos radiactivos en el suelo, o abrir nuevas brechas para la industria maderera en un bosque). La evaluación de los riesgos nos diría la probabilidad y cantidad de daños por la actividad, y entonces tendríamos que hacer cumplir los límites a la actividad para prevenir que los daños sobrepasen los niveles "aceptables". En el caso de daños que son raros o desconocidos, la vieja manera supone que nos enteraremos de estos daños ocultos de maneras que pueden ser desagradables y traumáticas, pero que no serán inaceptablemente costosas o dolorosas. 

La vieja manera suponía que las personas y corporaciones tienen el derecho a hacer cualquier cosa que quieran (mientras sea legal) hasta que un tercero pueda probar que ha ocurrido un daño, momento en el cual puede comenzar un proceso de resolución de disputa, que frecuentemente requiere décadas de esfuerzos y millones de dólares. Este sistema requiere que suceda un daño y debe probarse que ocurrió antes de que se consideren las medidas alternativas. Vienen a la mente los grandes daños por la pintura con plomo, la gasolina con plomo y los asbestos. Resumiendo, la vieja manera preguntaba "¿qué tanto daño es aceptable?" o "¿cuánto daño podemos permitirnos?" y después intentaba limitar las actividades para mantener los daños dentro de aquellos límites. Y la carga de las pruebas de los daños se colocó sobre quienes resultaban perjudicados -dependía de ellos probar que estaban resultando perjudicados antes de que pudieran considerarse medidas alternativas.


Desastre de Chernobyl

                  Desastre de Chernobyl

                         ¿Como sucedió?

Hace veintinueve  años, en la madrugada del 26 de abril de 1986, el cuarto reactor de la planta de energía nuclear de Chernobyl, explotó en una llamarada de colores que alcanzó los 1.000 metros de altura en el cielo de Ucrania.
Durante los ocho meses posteriores a la explosión de la central nuclear, 800.000 jóvenes soldados, mineros, bomberos y civiles procedentes de todas las regiones de la antigua Unión Soviética, trabajaron sin descanso para intentar mitigar los efectos de la radiactividad, construir un sarcófago alrededor del reactor accidentado y en definitiva, salvar al mundo de otra probable tragedia.
Todos ellos estaban guiados por el temor a una peligrosa reacción en cadena derivada de la explosión inicial, cien veces superior a los efectos a la bomba de Hiroshima. 
El 60% del polvillo radioactivo se asentó en el territorio de Bielorrusia.
Recordado como el peor accidente industrial y medioambiental de la historia, la explosión de Chernobyl produjo una lluvia radioactiva que pudo ser detectada en la antigua Unión Soviética, Europa Oriental, Escandinavia, Inglaterra e incluso el este de los Estados Unidos. Grandes áreas de Ucrania, Bielorrusia y la actual Rusia fueron altamente contaminadas. 
Como resultado de ello, 200.000 personas tuvieron que ser evacuadas de sus lugares de origen. 

lunes, 26 de enero de 2015

¿Que es la basura electrónica?

           ¿Que es y cuales son las                    repercusiones de la                            basura electrónica?

                           ¿Que es? 

Hoy nuestro planeta está en crisis ecológica por  diversas razones y una de ellas está ligada a la tecnología, la basura electrónica, compuesta de la chatarra de aparatos eléctricos o electrónicos que caen en desuso como celulares, computadores, videojuegos o electrodomésticos.
Se cree que la basura electrónica es el desecho que más aumenta en el mundo desarrollado, debido a la reducción del costo de reemplazar computadores, teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos, y a la velocidad con que la tecnología se vuelve obsoleta.
Colocar este tipo de residuos en la basura, o dejarlos en manos de cartoneros, es poner en riesgo la salud de las personas y del ambiente, debido a que contienen componentes peligrosos.
            ¿Como nos afecta la                         basura electrónica?
Algunos estudios afirman que en México cada habitante produce alrededor de 2,5 kilos de basura tecnológica al año, mientras que las cifras de Estados Unidos y Europa son todavía más alarmantes, entre 15 y 20 kilos anuales. En nuestro país sólo el 5% de esa basura se recicla.
Como es sabido, estos residuos contienen elementos contaminantes y requieren un tratamiento especial para evitar que esos componentes se propaguen en el suelo. Mientras los aparatos están en funcionamiento no presentan ningún tipo de riesgo, pues bien al ser desechados en basurales comunes, estos artefactos reaccionan con el agua y la materia orgánica liberando tóxicos al suelo y a las fuentes de aguas subterráneas.